Este año se cumple el centenario de la muerte de Francisco Romero Robledo (1838-1906), que en su tiempo fuera llamado «El Pollo de Antequera» en los círculos políticos de la Restauración por su irrupción en la Corte madrileña de una forma un tanto sibarita. Aquel joven fue con el tiempo la mano derecha de Cánovas del Castillo, el arquitecto del sistema de turno de partidos y de los resultados electorales «a la carta» y una de las figuras políticas más importantes de su época. El Ayuntamiento, con motivo de dicho centenario, ha organizado una exposición y una mesa redonda, que profundizan tanto en sus logros públicos como en su vida privada.