Culmina la recuperación de la muralla en la que abrió brecha el Infante Don Fernando

El tramo de muralla de la Antequera musulmana en la que abrió brecha el ejército del Infante Don Fernando en 1410, en una acción que desembocó en la toma definitiva de la ciudad, va a ver culminada su recuperación tras casi dos décadas de actuaciones en la misma. El Ayuntamiento ha conseguido la financiación de la Consejería de Cultura, por valor de 120.000 euros, para restaurar dicho tramo, que comprende igualmente la Torre del Asalto y la Torre Albarrana de la Estrella, cuyos trabajos se desarrollan actualmente y que se prolongarán durante seis meses.

El alcalde de la ciudad, Ricardo Millán, ha visitado esta mañana la muralla y las torres, acompañado por director del Centro Municipal de Patrimonio, Jesús Romero, y técnicos municipales.

Millán ha explicado que «ésta es una de las últimas acciones de restauración que se llevan a cabo desde el Ayuntamiento, en coordinación con la Junta de Andalucía. Es una intervención que se ha prolongado muchos años, sobre todo con la compra de distintas viviendas que estaban adosadas a la muralla y las torres».

El alcalde destacó que «se ha conseguido ya despejar todo el conjunto. Y las distintas técnicas de restauración empleadas a lo largo del tiempo se van a revisar aplicándoles un mismo criterio».

Por su parte, Jesús Romero ha destacado que «se trata de una de las zonas, en la plaza de El Carmen, donde se conserva un conjunto más completo del conjunto amurallado de la ciudad, que hay que distinguir del de la Alcazaba, la fortaleza propiamente dicha».

A principios de los años 80 se veía tan sólo la torre albarrana y el Postigo de la Estrella, «ya que el resto del conjunto -añadió Romero- estaba oculto por edificaciones. El Ayuntamiento comenzó entonces la adquisición sistemática de las viviendas, su demolición y la restauración de la muralla que iba apareciendo».

La Torre del Asalto es una de las más imponentes de la muralla y en ella empezó precisamente la toma de Antequera en marzo de 1410. Por la brecha abierta por las tropas del Infante Don Fernando se controló la ciudad, mientras que el asedio a la Alcazaba se prolongó hasta septiembre de ese mismo año.

Éste era el punto más débil de las defensas de la Antequera musulmana, pues tan sólo una ligera pendiente era el obstáculo natural que presentaba el terreno. Precisamente por eso era, también, uno de los puntos de la muralla más reforzados desde el punto de vista de la ingeniería militar, aunque finalmente no sirvió de nada ante el ataque del Infante Don Fernando.

Las torres albarranas corresponden al siglo XIV y se construyeron para aumentar la potencia defensiva de la muralla, con un foso a su pie que se alimentaba de un flujo de agua que transcurría por la actual calle del Río. Era un sector con un complejo sistema de defensas, pero al mismo tiempo la lógica decía que era, precisamente, por tratarse de un punto débil.

(Fuente Ayto de Antequera)

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