El documento más antiguo de la provincia de Málaga, datado el 18 de noviembre de 1410, ha sido redescubierto y restaurado en Antequera, gracias a la labor del Taller de Empleo «El Arca de la Memoria». Conservado en el Archivo Histórico Municipal, su manejo para el tratamiento al que fue sometido por el taller permitió detectar que su catalogación original, del siglo XIX, no se correspondía con su verdadera antigüedad. Además, también se ha restaurado otro documento del siglo XV y el Libro de Actas Capitulares que abarca de 1494 a 1526. Se da la circunstancia de que el segundo libro más antiguo es también de Antequera: el nombramiento en 1411 de dos alcaldías ordinarias para la ciudad.
Estos datos se han conocido en el transcurso de una rueda de prensa en la que han estado presentes la concejala de Promoción de Empleo, Carmen Rosa Torres, el responsable del Archivo Histórico Municipal, José Escalante, y el director del Taller de Empleo «El Arca de la Memoria», Miguel Ángel Fuentes.
Estos dos documentos se encontraban en un estado lamentable, por lo que se ha procedido a reintegrarlos y recuperarlos totalmente. En el caso del documento más antiguo de la provincia, se expidió dos meses después de la conquista de la ciudad. Su contenido es el siguiente: «Juan II, Rey de Castilla. Carta de merced al Concejo, alcaide, alcalde, alguacil, regidores, oficiales y hombres buenos de la villa de Antequera haciendo merced a esta villa de los castillos y lugares de Coche [Villanueva de Cauche], Xebar [Jeva] y Aznalmara con sus términos. (Firmado también por la madre de D. Juan, Dña. Catalina de Lancaster)».
La aparición, absolutamente legible, de la firma de Catalina de Lancaster le da un valor añadido al documento, ya de por sí extremadamente importante. Igual ocurre con la firma del Infante Don Fernando, que también está presente, ya que se trata del regente, pues Juan II era menor de edad. El Infante Don Fernando fue el conquistador de Antequera.
En cuanto al segundo legajo, se cree que su fecha pudiera ser 1412, si bien no acaba de apreciarse exactamente el año, a pesar de la restauración. Su texto dice: «Juan II, Rey de Castilla y León. Real Provisión a todos los concejos, alcaldes, jurados, jueces, justicias, merinos, alguaciles, maestres de las órdenes, priores, comendadores y subcomendadores, alcaides de los castillos y casas fuertes y llanas y portelladas y otros oficiales cualesquiera de todos las ciudades, villas y lugares de sus reinos y señoríos, mandando que los vecinos de la villa no sean presos ni sus bienes en otros lugares por deudas de otros vecinos moradores deudores, salvo por sus propias deudas. Guadalajara».
Por lo que respecta a las Actas Capitulares, son documentos manuscritos realizados en tinta caligráfica sobre papel verjurado de lino, con filigrana papelera de la mano genovesa, corona, jarra y racimo de uvas. Descifrar la letra manuscrita es una labor extremadamente difícil. El número de hojas del libro restaurado es de 346, con unas medidas de 42 por 28 centímetros..
El tratamiento realizado en el módulo de Restauración del taller de empleo comenzó con una ficha de descripción, para seguir con el diagnóstico del estado de conservación, causas y daños; la documentación fotográfica del estado inicial, del proceso de restauración y finales; el análisis de la composición del papel (esta prueba se realizó en el Instituto de Ciencias y Materiales del CSIC); los análisis de solubilidad de tintas, de estabilidad del soporte, acidez o alcalinidad y muestreo de PH; la unión de piezas sueltas de soporte con peligro de pérdida; la eliminación de deformaciones con presión; la limpieza mecánica; y la eliminación de suciedad superficial con aspiración controlada, brochas de pelo suave y goma en polvo.
Las partículas sólidas se extrajeron a punta de bisturí y con lápiz de fibra de vidrio. También se hizo una limpieza química de las manchas grasas de dedos y por el uso, y otra por baño para eliminar las manchas solubles de cercos de humedad.
Se llevaron a cabo injertos de lagunas con pulpa de papel en la reintegradora de soportes; la desacidificación e impregnación de reserva alcalina; el reapresto de carboximetil celulosa; la estabilización higroscópica, secado y alisado; la laminación de zonas injertadas y de zonas debilitadas por contaminación biológica, el montaje de cuadernillos para su cosido y nueva encuadernación; la restauración de la piel de cubierta original, hidratación y limpieza para adherirla sobrepuesta a la nueva encuadernación que hace las funciones de resistencia mecánica; y la reposición de guardas de papel neutro, cabezadas a mano de forma tradicional y botón de cierre de la solapa de la encuadernación en cartera.