El proceso de restauración que viene sufriendo desde hace unos meses el Molino de la Tapada de Alcalá de Guadaíra ha permitido el hallazgo de nuevos elementos que completan la historia de uno de los molinos más literarios, históricos y singulares de la ribera del Guadaíra.
La responsable de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, Laura Ballesteros, ha asegurado que la recuperación de este molino tiene como objetivo, entre otros, «acercar a los alcalareños y a los visitantes el pasado de una ciudad diversa como la nuestra, encontrando en el Parque de Ribera una zona para el ocio y el esparcimiento»
El de La Tapada, ha dicho, «es uno de los molinos más singulares de nuestra ribera, el que más tiene que decir en la historia de esta ciudad ya que ha sido fruto de inspiración de muchos escritores».
La climatología y a otras causas relacionadas con la propia restauración han retrasado el proceso. De hecho el propio Ingeniero de Camino que se encarga de este proyecto, Antonio Escudero, ha explicado que al iniciar las obras «hallamos unos restos en malas condiciones, sin ningún tipo de techumbre y dos metros de lodo cubrían el suelo del mismo molino».
Los pasos a seguir han sido muy parecidos a los del molino del Algarrobo. Tras la excavación necesaria se comprobó que las paredes habían resistido y se realizaron los trabajos pertinentes con las instrucciones del arqueólogo, Enrique Domínguez, para llevarlas a su estado inicial.
Con vistas a la ciudad
El interior del Molino de la Tapada cuenta con dos plantas; la primera de ellas servía en su tiempo como sala de molienda y la segunda, según losdatos extraídos y los estudios arqueológicos, servía como almacén.
A diferencia de otros molinos, caracterizados como «de ribera», el de La Tapada se define como «molino de cubo» con un proceso diferente para la molienda, ya que a éste le llegaba el agua desde un manantial que pasaba por la llamada «fuente del piojo en la ladera de San Roque» y no desde el río como sucedía con otros molinos. Esta agua baja desde el acueducto a unos tubos y al presión que ejercía al bajar servía de energía para la molienda. El agua salía por unos conductos en dirección al río. Otra de las principales actuaciones que se han llevado a cabo ha consistido en la puesta de una techumbre resistente para que el molino se convierta en un edificio visitable.
Según el arqueólogo, Enrique Domínguez, las referencias históricas del Molino de La Tapada nos llevan a la época bajo medieval, siglos XIV-XV. El estudio arqueológico realizado ha permitido recuperar la forma del edificio en su etapa de mayor esplendor con una visual que no existía desde el siglo XIX, aportando una visibilidad del edificio hacia el Puente Carlos III.
El único con fachada pictórica
Otro de los aspectos novedosos y singulares de este Molino se ha hallado en el muro de poniente del mismo, lugar en el que se han encontrado elementos pictóricos correspondientes a la época tardo-barroca, finales del XVII y principios del siglo XVIII.
Hasta el momento continúa trabajándose sobre los mismos. Así se ha retiradola capa de naturaleza orgánica que contenía, se ha limpiado toda la zona y, de momento se vislumbran dos escudos, dos cartelas epigráficas y, según los profesionales que trabajan sobre este muro, «se prevé la recuperación de algún texto relativo al origen del molino».Según Laura Ballesteros, en el caso de Alcalá de Guadaíra este es el único molino constatado que tenga tales pinturas.
La explicación a tales elementos pictóricos se encuentra en la vinculación del edificio a la orden religiosa de San Juan de Dios. La donación del Molino a esta orden perduraría hasta la desamortización del siglo XIX.
La recuperación integral del molino incluye no sólo el edificio en sí, sino el entorno del mismo, en el que los documentos históricos hablan de la existencia de la llamada Huerta de la Tapada.
Así, el Ayuntamiento tiene previsto recuperar este entorno con la reforestación de la zona con plantaciones de cidros, naranjos, limoneros a imitación de esta huerta.
Con la restauración y puesta en valor integral de este molino que se encuentra en la ruta del «Plan Riberas del Guadaíra» se resalta una de lasseñas de identidad más significativas de Alcalá.
Según la delegada de Patrimonio histórico del Ayuntamiento alcalareño, Laura Ballesteros, «se está estudiando cómo poner en valor todos y cada uno de los molinos que ya han sido restaurados como el de San Juan, Benarosa, el del Realaje, el del Algarrobo y ahora el de La Tapada». En este sentido, Laura Ballesteros hace una invitación extensiva al sector privado para la puestaen valor de estos edificios históricos.